Sé que mi opinión puede ser muy subjetiva. Llevo tocando unos 15 años y siempre he querido enfrentarme al reto de las 5 cuerdas. Después de un tiempo. y de analizar muchas opciones, y dada mi experiencia con otros instrumentos, decidí una serie de condiciones muy maduradas y no negociables: el bajo debería de ser pasivo (no quiero depender de baterías, y la supuesta "fuerza" y ecualización me la da un preamplificador Palmer Pocket Amp Bass externo, comprado junto con el bajo y que situé en mi pedalera); tendría que tener un diapasón de madera "viva", no barnizada, tipo ébano, palo rosa o laurel indio (no de arce); quería un acceso al alma desde el cuerpo (no desde el clavijero) y, por último, unas pastillas de tipo Precision (adoro la versatilidad de mi Jazz Bass de 4 cuerdas, pero buscaba un sonido mucho más "gordo", original, profundo y sencillo).
La terminación es perfecta, el encastre es impresionante y su color blanco vintage es realmente precioso; la parte posterior del mástil es suave y tostada, muy bonita. El bajo es robusto, y puente y clavijas son de calidad: es un punto a favor tener la posibilidad de pasar (o no) las cuerdas a través del cuerpo. Y lo más llamativo: es un bajo muy ligero, teniendo en cuenta las opiniones sobre el peso de otros bajos Marcus Miller.
Por ponerle una pega, diré que el sonido de sus cuerdas es muy metálico, supongo que por el poco uso que aún le he dado, aunque pronto cambiaré sus cuerdas de fábrica por unas "flatwound" tipo La Bella o similares.
En resumen, ha sido una compra madurada y acertada, y lo recomiendo totalmente.
El servicio de Thomann, el seguimiento del envío, el cuidadoso empaquetado y la entrega en mi domicilio han sido excelentes, como siempre.
¡Muchas gracias!